Recapitulemos un poco. Luego de llevar tu hoja de vida a una agencia de
empleo para hacer parte de la convocatoria de nuevos empleos del gobierno has
sido atendido por psicólogos que te acusan de ser arrogante y de estar a la
defensiva. Luego eres enviado a un “taller de competencias transversales” en
donde lo importante es tener “actitud positiva” plasmando tu forma de ser en
arbolitos, es un taller de dinámicas y manitos creativas en donde la intención es
hacerte creer que tú tienes la culpa por estar desempleado. Cabe recordar que
estos cursos tratan al desempleado como un sujeto que se debe rehabilitar de
algo, el desempleo es tratado como un estado mental.
Taller de Competencias Transversales (Día 2)
El segundo día no podía arrancar de peor forma, con una dinámica de
grupo. Colocan a todos los asistentes al curso (aproximadamente 30 personas) sobre
un tapete, la idea es darle vuelta a este tapete sin que ninguna de las personas
se baje de él. Se invierte casi una hora en este ejercicio innecesario en donde
la idea, según el psicólogo, es aprender a gestar cambios. A este punto el
curso ya se ha transformado en una terapia para “curarte” del desempleo.
La idea de este nuevo día es tumbar paradigmas para alcanzar una
mentalidad ganadora y competitiva en este país de “triunfadores”. Es la versión
intelectual de “Actitud Positiva” con Jorge Duque Linares. Posteriormente viene
una sesión de vídeos motivacionales, esos vídeos de un mundo mejor lleno de
felicidad; pasas horas viendo esos vídeos que parecen comerciales de la cienciología,
esos vídeos que comienzan con la pregunta ¿Eres Feliz?
En medio de esta sesión de vídeos no podían faltar los comerciales de
Coca-Cola. El mensaje es claro, solo podrás vivir feliz y en armonía si sigues
el camino de la sociedad estadounidense. Los Estados Unidos, ahora un poder en
decadencia, siguen siendo el estándar de la felicidad en una región subdesarrollada
y poco educada, la “felicidad” de Coca-Cola es la nueva verdad absoluta. En
esta sesión de vídeo te venden la utopía de confiar en los demás, y digo utopía
por que en un país como Colombia las malas intenciones abundan desde las altas esferas
del poder hasta los sectores mas apartados de la sociedad. En esta utopía no
importan tus experiencias individuales, debes confiar ciegamente en los demás,
ser desconfiado o precavido es tener prejuicios y en esta medida eres un
pecador social.
La terapia psicológica continúa, por desgracia en estos cursos hay
personas a las que no les prestan atención en la casa y aprovechan para sacar sesión
gratis con psicólogo inundando la clase de anécdotas personales irrelevantes
todo con el fin de que el charlatán de turno, el psicólogo, les de su aprobación
o una palmadita de consuelo en la espalda. Luego de la sesión de vídeo siguen
con el tratamiento para tumbar paradigmas los cuales son creados en todos los
aspectos sociales incluyendo a la música, así es, la música crea paradigmas y
es responsable de buena parte de los prejuicios de nuestra sociedad. Las dinámicas
siguen, llega el momento en el que los desempleados deben hacer coplas y
participar en juegos de mímica para “despertar” su creatividad. La formación para
el trabajo es en realidad una deformación para el trabajo carente de rigor académico.
Es hora de salir a la calle, te llevan a un parque cercano para hacer
uno de los ejercicios más deprimentes de la sesión. Hacen un pasillo con todos
los “alumnos” en donde uno por uno debe pasar al ritmo del ¡Si Se Puede! ¡Si Se Puede! esa oda a la mediocridad. Te paras
enfrente de ese pasillo y el psicólogo pone cara de “ven, rehabilítate, y entrégate
al mundo de los triunfadores”. La gente pasa, la gran mayoría con pena absoluta
y algunos pocos bailando y aplaudiendo mientras la gente que pasa por el parque
mira con extrañeza.
Vuelves al salón al ritmo de ‘Happy’ de Pharrell Williams a manera de
himno de los triunfadores, supuestamente es la nueva banda sonora contra el estrés pero en realidad es una canción
que nos sume en la negación absoluta. Sigue la sesión psicológica para seguir
tumbando paradigmas y tratar lo que ellos consideran problemas mentales. La
idea es seguir haciéndote sentir culpable, por ejemplo, te manifiestan que no
tener amigos es sinónimo de fracaso y, además, te manifiestan que los grandes
problemas de nuestro sistema de salud son por culpa nuestra por no ser
precavidos en materia de salud. Al parecer estos psicólogos no han tenido que
pasar horas en una EPS para pedir tan solo una cita médica de control, solo eso
nos faltaba, que el propio “establishment” de los triunfadores nos culpara de
los problemas de uno de los sistemas de salud más corruptos e ineficientes del
planeta simplemente por no ser prevenidos.
Ya para terminar un nuevo día de tortura, perdón, de tratamiento psicológico
contra el desempleo, regresas al taller de artes manuales. Vuelven las
carteleras y los dibujos al ritmo de ‘La Vida es un Carnaval’ de Celia Cruz y ‘Vivir
Mi Vida’ de Marc Anthony, no podían faltar estas dos canciones que son símbolos
de la negación en una región subdesarrollada. Hay que vivir, hay que gozar, el desarrollo puede esperar. Se cierra una nueva jornada de
tratamiento proponiéndote metas para tu vida las cuales debes exponer al frente
de la clase y capitalizar con un fuerte Si Puedo, la gracia es hacerlo en voz
alta como si, de lo contrario, tus deseos no se fueran a hacer realidad. Pobres
los mudos, no irán al “paraíso” de los “triunfadores".
Jonathan Gamboa Melo
Politólogo. Universidad Nacional de Colombia
No hay comentarios.:
Publicar un comentario