miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA HISTORIA EN VÍDEO - La OTAN


Keeping the Peace - Forming NATO (Vídeo) 

Una de las maravillas de YouTube es poder encontrar material audiovisual como el que aparece en el canal War Archives de British Pathé.

Este pequeño documental (institucional) de 1951 nos muestra una mirada optimista sobre el futuro del hemisferio occidental gracias a los acuerdos para la fundación de la OTAN en 1949. La idea de la OTAN era, para la época, Salvaguardar La Paz!




Mas allá de ser un material propagandístico, siempre sera un placer disfrutar de este tipo de material de archivo mas aun viniendo del contexto de la Guerra Fría.


lunes, 28 de septiembre de 2015

El Espejismo de los Nuevos Empleos en Colombia (Parte II)

Taller de Competencias Transversales (Día 1)

Es lunes y te dispones a invertir tu semana entera en algo llamado “Taller de Competencias Transversales”, con ese nombre la incertidumbre es total. Ves como cientos de personas son enviadas como cordero al matadero, como si fuera de nuevo ese tedioso salón de clases del colegio; ahí te recibe tu nuevo “orientador” que para desgracia tuya es otro psicólogo. El “taller” empieza de la peor manera posible, con dinámicas, con hacer una “ruedita” entre todos, bailar, y pasar al frente para presentarnos. De entrada es humillante y penoso.

En pocos minutos te reafirmas en lo mal que anda la orientación vocacional en nuestro país, estamos dejando esta orientación en manos de psicólogos y no de académicos. Estamos perdiendo tiempo y recursos del Estado en autoayuda, tiempo y recursos que se podrían invertir en actualizar a la gente en las áreas para las cuales se han preparado; porque si de gastar recursos se trata, es preferible invertirlos en la academia y no gastarlos en dinámicas para ser “chéveres” y conocernos mejor. Luego de las “dinámicas” viene el “contenido”, de entrada te manifiestan la oposición al aprendizaje tradicional para pocos minutos después entrar en contradicción con frases como “debes ser como una esponja que absorba todo”. Te presentan conceptos como la “resignificación”, aquí lo importante es hacerte entender que tus conceptos y tus principios no valen, lo que cuenta de ahora en adelante es tragar entero el discurso de ser exitoso. Intentar no vale, es un fracaso; es el discurso del exitismo en su máxima expresión.

Pasan los minutos y te sientes como en una prisión, constantemente te quieren hacer sentir culpable aunque aun no sabes de qué. A los que peor les va es a las personas reservadas, a aquellas que no “brillan” por su espontaneidad, los introvertidos son personas que no serán exitosas. A pocas horas de haber iniciado el taller ya se hace deprimente, debes tener algo mal en la cabeza si no eres “agradable” y “sociable”; típico discurso de la psicología, ser tímido es ser arrogante y ser prudente es estar a la defensiva.

Luego te das cuenta por qué te quieren hacer sentir culpable. Estar desempleado no es culpa de un sistema inequitativo, estar desempleado, según ellos, es culpa tuya por no tener actitud positiva. Estar desempleado se transforma en algo malo, pero no por culpa de las injusticias sociales, si no por culpa tuya. Algo anda mal en tu cabeza para que estés desempleado y la idea fundamental de estos “magníficos” talleres es rehabilitarte. Así es, el Estado, en complicidad con las cajas de compensación, te tratan como si te estuvieran rehabilitando de algo, ese algo que te impide conseguir trabajo. El desempleo ha pasado a ser un estado mental. 

Se aprovechan de la necesidad de la gente, siguen las dinámicas a manera de carnaval de la pena ajena. La idea es someter a tus principios, los cuales ellos confunden con prejuicios, en medio de bailes y otro tipo de dinámicas. Es tan patético como ver a los personajes de “The Office” pero no tan divertido porque lo estás viviendo en carne propia. Sigue el discurso para hacerte sentir culpable, en pocas palabras te insinúan que ser serio y no andar sonriendo es ser orgulloso; debes sonreír y “vivir la vida” porque de lo contrario no serás exitoso en un país de “líderes” y gerentes de cubículo.

Como buena rehabilitación que se respete este taller tiene un componente de taller de artes manuales. Dividen a las personas de acuerdo a su "forma de ser" para que plasmen sus valores en carteleras a manera de arbolitos, de esta manera el taller para ayudarte a conseguir empleo se transforma en el taller “manitos creativas” en donde debes exponer tu arbolito para ganarte el aplauso del público a manera de aprobación. Según esta psicología barata las personas se dividen en Determinantes, Influyentes, Serenas y Concienzudas. Es ese afán de clasificar a la gente para atropellar al individuo y nunca entender que todos somos diferentes.

Más adelante viene la única parte agradable de la sesión, el almuerzo. Pero no es agradable precisamente por que este sea gratis, es agradable porque puedes respirar y huir durante una hora del discurso gerencial de “ser exitoso en la vida”. Luego del almuerzo regresas a la inevitables dinámicas, esta vez con un carácter más abusivo y transgresor, ahora la idea es contarle experiencias personales a totales desconocidos, a ese resto de alumnos que es una mezcla de todas la edades y todas la carreras. Es un ejercicio aun mas incomodo con el ánimo de entrometerse en la vida de los demás. Tu primer amor? Tu mejor navidad? Tu mayor “oso” en la vida? Todas esas preguntas innecesarias destinadas supuestamente a mejorar las relaciones laborales pero que en realidad contribuyen a la cultura del chisme que tanta reputación ha destruido en Colombia.



Finalmente la primera sesión cierra con vídeos del nuevo “establishment”, los “Millennials”, esa generación ególatra y presumida que hace lo que hace solo para creerse mejor que los demás, esa generación que cree estar cambiando el mundo a punta de “likes” y “hashtags”. Te muestran vídeos en donde cuentan las “experiencias de vida” de jóvenes de 25 años o menos que son multimillonarios gracias a una “app”, mientras pasa el vídeo miras a tu alrededor y vez la cara de frustración de personas de 40 o hasta 50 años, personas que tienen una mirada llena de frustración como si dijeran “no hice nada con mi vida”. Y así termina la primera sesión para “combatir” el desempleo con psicología, con el constante recordatorio de que lo importante es generar experiencias “memorables” para ser exitoso en la vida. ÉXITO! ÉXITO! ÉXITO! le grita el establecimiento a aquel que debe aspirar a un salario mínimo mientras sus sueños se truncan en un cubículo de call center.  Y en medio de la tristeza debes asumir con paciencia que tan solo es el primer día de estos talleres.


Jonathan Gamboa Melo
Politólogo. Universidad Nacional de Colombia
@GamboaM87

martes, 22 de septiembre de 2015

El Espejismo de los Nuevos Empleos en Colombia (Parte I)



Colombia es un país en donde las cifras sobre el desempleo siempre son puestas en tela de juicio. Y no es para menos, en un país en donde abunda el rebusque y la insatisfacción laboral no es de extrañar que la generación de empleo en Colombia no sea una experiencia tan optimista como el gobierno nos la quiere presentar. Uno de los mayores dramas lo viven los profesionales universitarios, aquellos que tienen aspiraciones personales demasiado ambiciosas para un país en el que se fomenta la educación técnica como un estilo de vida prospero.

Hace algunos meses el Ministerio de Trabajo lanzo un programa de “Nuevos Empleos” destinados a aquellos jóvenes sin experiencia que deseen ingresar al mercado laboral. La ecuación es sencilla, el gobierno recibe el respaldo logístico de múltiples cajas de compensación para otorgar ese primer año de experiencia laboral, 6 meses pagados por el gobierno y 6 meses pagados por la caja de compensación respectiva. Pero para acceder realmente a este primer empleo debes atravesar un viaje extraño, tortuoso, incomodo, e incierto.

El viaje comienza un viernes en la Plaza de Bolívar en Bogotá, lugar donde múltiples cajas de compensación tratan de “seducirte” para que les pidas ayuda en la búsqueda de empleo. Obviamente te piden llevar tu hoja de vida y los infaltables certificados de todo lo que has hecho, hasta ahí todo normal. Luego debes hacer una eterna fila la cual va acompañada por el estridente perifoneo de la “Prosperidad Para Todos” y el “Todos Por Un Nuevo País”. En realidad la eterna fila y el papeleo que debes llevar no es un gran problema gracias a que vas alimentado por una cuota de optimismo puesto que no tienes nada que perder, pero al llegar al puesto de atención, luego de horas de fila, tienes el primer mal presagio. No te piden ninguno de los papeles que te habían pedido llevar, ni siquiera te piden tu hoja de vida, lo único que debes presentar en realidad es un formulario diligenciado. Así es, pasaste horas de fila en la Plaza de Bolívar solamente para diligenciar un formulario y para que te despidan con un “te estaremos llamando”. Por supuesto no se puede esperar encontrar empleo de inmediato, pero el sentido común te indica que al menos debieron recibirte la hoja de vida y todo el resto de papeleo que te solicitaron.

Días después te llaman de la caja de compensación, el optimismo renace. Te programan una cita de orientación en la sede de la caja de compensación que hayas elegido. En aquella cita te atiende tu orientador, la persona que, asumes, te debe dar una mano en tu búsqueda de empleo. En realidad no hay tal orientador, lo que te recibe es un psicólogo, un charlatán de esos que te dicen cómo vivir y que viven de los traumas ajenos. Este “orientador” te sermonea con el cuento de la actitud positiva y al notar tu apatía ante la basura psicológica te acusa de estar a la defensiva, luego empieza a ver tu perfil y al ver que eres profesional universitario aquel “orientador” se desarma, colapsa, entra en pánico; ya no está lidiando con los técnicos o bachilleres recién egresados que por desgracia se comen entero el cuento de la actitud positiva para hacer parte de una maquila “prospera”.

En este caso si te reciben tu hoja de vida pero para rayártela encima con “lo que debes y no debes hacer”. Del mismo modo este “orientador” crea tu perfil en el portal de empleos redempleo.gov.co, un portal de empleos mas pero a nombre del gobierno. En medio de este sermón te topas con una de las desgracias más grandes de nuestro mercado laboral, le informas al “orientador” que tienes una publicación académica, algo para lo cual trabajaste mucho y lo cual te llena de orgullo, y para tu asombro el “orientador” lo toma como una anécdota y no como algo digno de hacer parte de una hoja de vida. Más allá de estas frustraciones crees que el siguiente paso es una búsqueda efectiva de empleo pero no, te programan unos talleres de carácter obligatorio llamados “Taller de Competencias Transversales” y  “Taller de Apoyo”; adicionalmente existe otro taller llamado “Taller de Claves” pero por fortuna quien les escribe no fue obligado a tomarlo.

Y así termina esta primera sesión, con sermón por “estar a la defensiva”, con indiferencia ante tus logros académicos, y con la orden de leer un libro llamado “Primero lo Primero, los 7 hábitos”. Llámenlo arrogancia o lo que quieran, pero de antemano se puede decir que después de pasar años de carrera universitaria leyendo a Hobbes, Luhmann, Foucault, entre otros, no es necesario tomarse la molestia de leer un libro de psicología barata para corregir tu “pensamiento estratégico”.

Por esos efectos de la paciencia y producto del no tienes nada que perder decides asistir a los talleres. Todo sea con el fin de conseguir empleo, ese empleo que te permita tener recursos para saciar tus ambiciones de educación posgradual, pero la experiencia en esos talleres será para la próxima entrega.



Jonathan Gamboa Melo
Politólogo. Universidad Nacional de Colombia
@GamboaM87